
En la consulta encuentro siempre gente que se puede beneficiar de aplicar las técnicas de meditación. Incluso en niños. Padres que vienen con niños que están teniendo o generando algún tipo de problema en el colegio y vienen preguntándose si su hijo tiene algún problema, si el psicólogo les va a poder ayudar a que se comporte de manera más adecuada… Mi labor es muchas veces tranquilizarles un poco, pues «la normalidad» es muy amplia y en general cada niño tiene su ritmo.
Por ello, voy a dejar aquí algunos libros que me han parecido útiles o interesantes donde, lo/as que hayáis llegado hasta aquí, podáis encontrar información extra o explicada de una manera que os guste más o entendáis mejor.
Como he empezado hablando de los niños, os voy a recomendar un libro que utilizo yo muchas veces con los míos (por la noche, antes de acostarse, les gusta mucho hacer una o dos). El libro se llama «Tranquilos y atentos como una rana», de Eline Snel. Este libro viene con un CD, porque las meditaciones que trae están grabadas en español para poder ponérselas a los niños. La voz es muy agradable. Las meditaciones las hay para niños más pequeños y para más mayores, así que, si tenéis hijos de 5 años para arriba, las podéis usar. Yo, por comodidad, prefiero la edición Kindle (que mediante la aplicación, la podríais tener en cualquier smartphone), porque no tienes más que abrir el libro en el móvil y desde allí les puedes poner los audios (y no tienes que tener un reproductor de CD, que cada día se usan menos).
Un autor que me gusta mucho y que tiene muchos libros interesantes en los que suele abordar temas diferentes pero relacionados con el Mindfulness es Thich Nhat Hanh (nunca lo escribo bien… he tenido que mirarlo…). Un libro con el que podemos empezar es «El milagro del Mindfulness». Tiene una forma de escribir que emana serenidad y te permite entender lo que es la atención plena y cómo se aplica en el mundo real. Tiene también libros acerca de meditaciones aplicadas, como por ejemplo «Saborear: Mindfulness para comer y vivir bien», que nos lleva al mundo de nuestra relación con la comida y el estar presentes cuando comemos. Seguro que no pensabas que esto pudiera tener algún sentido, pero si observas bien cómo comen los niños pequeños, verás como ellos están plenamente presentes (si no está la tele encendida) y que por eso notan todas las texturas o sabores extraños (y por eso a veces te es tan difícil que coman lo que tu quieres -si no se lo haces puré-…). «El arte de cuidar a tu niño interior» también es un libro muy interesante. Yo diría que, hasta terapéutico, porque te enseña a relacionarte con algunos aspectos de tu ser que te suelen traer problemas. Él también tiene un libro para niños, con un CD que incluye canciones y meditaciones. Se llama «Plantando semillas». Éste no lo he leído ni he escuchado el audio, así que no sé qué tal es. El libro será excelente, seguro. Las críticas en Amazon son muy buenas.
Otro autor que escribe muy bien y explica perfectamente los procesos que se van a dar en tu mente durante la práctica es Henepola Gunaratana. Su libro «El libro del Mindfulness» explica perfectamente todo. Yo lo leí la primera vez en inglés, en un libro que se titulaba «Mindfulness in plain English». La continuación de este libro, «Más allá del Mindfulness», acaba de rematar su primer texto.
Luego, aunque se puede meditar sentado en una silla, yo creo que lo mejor es hacerlo en el suelo, porque sentarse en el suelo es mucho más sano que en una silla: estaremos forzándonos a hacer un movimiento más complicado y completo para sentarnos (de hecho, los japoneses, que se sientan en el suelo, suelen tener menos caídas cuando son ancianos y se mantienen más autónomos mucho más tiempo) y mejorará la movilidad de tus caderas. Si sentarte en el suelo se te hace muy difícil (todo es acostumbrarse) puedes usar algún cojín de meditación. Puedes probar éste o éste. Yo me siento en el suelo, sobre una manta o una colchoneta (que también puedes utilizar para aprender yoga, que nunca está de más). El escáner corporal lo puedes hacer sobre la colchoneta, en tu cama o en un sofá o también puedes probar estas esterillas de «acupresión». Es cómo ser un aprendiz de faquir… Puedes tumbarte boca arriba o boca abajo también. Aunque al principio es molesto, la sensación después de un rato es que intensifica mucho el grado de relajación (eso sí, te vas a levantar lleno/a de marcas…).
Nada de esto es imprescindible. Sólo necesitas tu respiración y tu atención.
Si quieres realizar cualquier pregunta más específica o pedir alguna otra recomendación, no dudes en escribirme.


Me encanta tu blog y tu orientación, ayuda a la persona a ir hacia adentro. Hay otro libro de ayuno que es muy interesante: La Vida sin alimentos de Joachim M. Werdin.
Muchas gracias por tus palabras, Inma. Le echaré un vistazo al libro en cuanto pueda. Un saludo 😉
Soy una persona con varios problemas de salud y absolutamente todo lo que estoy leyendo en el blog es como si fuera hecho para mi.
Nunca me rindo, así que voy a empezar a hacer cosas diferentes. Muchas gracias
Me alegro mucho! Vamos a ver qué tal se te da!
Un saludo